16.7.09

Solo de amor


175

Adiós mujer
regreso de tus límites
a mis infinitos


285

No eres todo lo que quiero
pero el que en mí quiere
no es todo lo que soy


289

Te has convertido
por querer tanto verte
en un espejo vacío


Cierta nostalgia

A veces me llega el ruido
de tus pasos.
Vas en busca de ser,
por eso te compadezco.
Tus manos deberán aprender
a desvanecer las formas.
Un día sumergirás las manos
en el ave inmaterial.


284

No es amor
es necesidad desesperada


Alejandro Jodorowsky

13.7.09

Silogismos de la amargura


Gracias a la melancolía - ese alpinismo de los perezosos -, escalamos desde nuestro lecho todas las cumbres y soñamos en lo alto de todos los precipicios.

En un mundo sin melancolía los ruiseñores se pondrían a eructar.

Si alguna vez has estado triste sin motivo, es que lo has estado toda tu vida sin saberlo.

Hemos saboreado todos el mal de Occidente. Sabemos demasiado del arte, del amor, de la religión, de la guerra, para creer aún en algo; hemos perdido además tantos siglos en ello... La época de la perfección en la plenitud está terminada. ¿La materia de los poemas? Extenuada. ¿Amar? Hasta la chusma repudia el «sentimiento». ¿La piedad? Visitad las catedrales: ya no se arrodillan en ellas más que los ineptos. ¿Quién desea aún combatir? El héroe está superado; únicamente la carnicería impersonal sigue de moda. Somos fantoches clarividentes, ya sólo capaces de hacer muecas ante lo irremediable.
¿Occidente? Una posibilidad sin futuro.

Nosotros nos parapetamos detrás de nuestro rostro: al loco le traiciona el suyo. Él se ofrece, se denuncia a los demás. Habiendo perdido su máscara, muestra su angustia, se la impone al primero que llega, exhibe sus enigmas. Tanta indiscreción irrita. Es normal que se les espose y se les aísle.

Si la Historia tuviera una finalidad, qué lamentable sería el destino de quienes no hemos hecho nada en la vida. Pero en medio del absurdo general nos alzamos triunfadores, piltrafas ineficaces, canallas orgullosos de haber tenido razón.

¿Quién abusaría del sexo sin la esperanza de perder en él la razón algo más de un segundo, para el resto de sus días?

He adquirido mis dudas penosamente; mis decepciones, como si me esperasen desde siempre, han llegado solas - iluminaciones primordiales.

Quien teme perder su melancolía, quien tiene miedo a superarla, con qué alivio constata que sus temores no tienen fundamento, que ella es incurable...

Somos todos unos farsantes, sobrevivimos a nuestros problemas.

Émile Michel Cioran, París, 1952

19.6.09

EMOCIONARTE


Una nueva revista sobre arte, cultura y... emociones, acaba de nacer.

Todos tenemos canciones o libros que nos encantan, y nos encantan porque nos hacen sentir cosas, porque nos emocionan, a veces nos arrebatan, a veces nos traen recuerdos a la memoria, a veces nos evocan situaciones o sensaciones que nos encantaría formaran parte de nuestras vidas en un futuro… bueno, estas cosas, pues bien, desde Emocionarte queremos compartir estas emociones también con nuestros lectores, queremos que haya empatía, queremos hablar de arte y dar opinión e información pero también queremos hablar de lo más importante del arte, su capacidad para hacer temblar nuestra sensibilidad, en definitiva, para hacernos sentir. Idiomas, estilos y temáticas quedan pues, relegadas a un segundo plano, ya que la premisa será compartir emociones. Y queremos pensar que todos los colaboradores y lectores de Emocionarte estarán de acuerdo con nosotros en que no hay un sinónimo más adecuado para la palabra vivir que la palabra sentir.

Sí, somos unos románticos.


Emocionarte consta de una revista en formato digital e impreso y de una página web/blog donde puedes participar de la iniciativa desde este momento.
Henry.

7.5.09

Pregunta

¿Y ahora qué?

30.4.09

Trópico

"Soy un hombre que desearía vivir una vida heroica, hacer el mundo más soportable a su vista. Si en algún momento de debilidad, de relajación, de necesidad, me desahogo dejando escapar un poco de cólera ardiente cristalizada en palabras - un sueño apasionado, envuelto y atado en imágenes - entonces... tómenlo o déjenlo... ¡pero no me molesten!"

"Soy un hombre libre... y necesito mi libertad. Necesito estar solo. Necesito meditar sobre mi vergüenza y mi desesperación en soledad; necesito el sol y los adoquines de las calles sin compañía, sin conversación, cara a cara conmigo mismo, con la compañía exclusiva de la música de mi corazón. ¿Qué quieren de mí? Cuando tengo algo que decir, lo digo. Cuando tengo algo que dar lo doy. ¡Su inquisitiva curiosidad me revuelve el estómago! ¡Sus cumplidos me humillan! ¡Su té me envenena!. No debo nada a nadie. Sólo sería responsable ante Dios... ¡Si existiera!"

Henry Miller, fragmento de "Trópico de Cáncer"